Recorrido histórico: 2º Parte (El castigo del palo)
Aplica a este castigo entre 1459 y 1460 contra los comerciantes de Transilvania que se rebelan contra sus leyes. En 1457, los comerciantes de Sibiu tratan de reemplazarlo por un Sacerdote de los rumanos, identificado como el futuro sumo Vlad IV Călugărul, que les promete ventajas aduaneras. Los comerciantes de Braşov escogen a otro candidato, Dan III Danicul, el hermano de Vladislav II de Valachie. Vlad atraviesa entonces los Cárpatos y va de pueblo en pueblo castigando a los rebeldes. Las represalias hacia los vendedores de Transilvania son entonces terribles, y Vlad merece bien su sobrenombre de Empalador.
El palo es una forma de ejecución cuyas primeras representaciones vienen de Asiria; es utilizada en Rumanía, en el Imperio otomano, en Persia, en Siam así como en Europa dónde es utilizada para torturar a los homosexuales, así como por la inquisición para torturar a los herejes y los conversos a una otra fe. Napoléon Bonaparte lo utiliza en la campaña de Egipto. El empalamiento permite ejecutar a un número importante de personas en un espacio limitado y sin necesitar un material complejo.
El método empleado por Vlad III consistia en que se hundiera el palo en el ano del condenado, antes de plantarlo en tierra. La crueldad del suplicio fue modulada por el grado de agudeza de la punta, la talla de la estaca, y la profundidad a la cual se lo hundían. Más frecuentemente, la punta que entraba en el cuerpo fue redondeada con el fin de que el suplicio dure el más tiempo posible. Volvía a salir por el tórax, por los hombros, o por la boca, dependiendo de la dirección dada. El fin era aportarles un terror máximo a los asistentes.